Comenzaba la semana, pero con una calma poco habitual. Estaba sentado, escuchando un tema que hablaba acerca de cosas que el ya sabia, pero que la gente no tenia ni idea que el hubiese pateado por esos caminos. Acompañaba la música soplando con vehemencia, y los sonidos fluían desde lo más interno de él.
Tal vez, sea un buen día hoy después de todo, pensó algunas veces, solo para intentar convencerse a si mismo, tarea por demás difícil.
Por momentos la inspiración lo embriagaba y lo convertía en un ser superior, lo sacaba del alienamiento que le producían el dinero, la lejana mujer y un par de quilombitos que venía arrastrando desde hacia rato.
No tenía ira, quería olvidar el resquemor, sentía ganas de exorcizar algunas cuestiones de si mismo, pero por más que intentaba siempre tropezaba nuevamente con su propia realidad.
Repetía frases alegres.
Sonreía.
Pero muy en el fondo. En realidad no tan debajo.
Más bien, como sentimiento latente, a diario, a cada momento de su vida. El se sentía desfallecer. No lograba olvidarla.
Y ya se estaba convirtiendo en algo peligroso. Porque antes el alcohol y las drogas lo ayudaban a tener momentos de inconciencia, y en esos vahídos podía olvidarla, por lo menos hasta la mañana siguiente. Pero últimamente, a pesar de que las dosis aumentaban a diario, ella ocupaba cada vez más momentos de su pensamiento.
El estaba perdido, completamente segado. Se estaba mutilando, cercenando.
Pero, aunque sea, y por lo menos, desde el sábado había tenido un enorme caudal de inspiración, lo que le ayudaba a mantenerse en pie. Cada día.
Pues estaba recuperando esa pasión que había perdido para escribir, para tocar, para amar.
Y esto lo remitía a una ambigüedad de la que ya era conciente, y que realmente le molestaba. Porque cuanto mas honda y profunda era su tristeza, mayor era su caudal creativo, y esto lo hacia enormemente feliz, lo cual atentaba directamente contra su creatividad.
Okey, pensó, es hora de comer.
Se levanto de su silla, y decidió que debería comenzar a comer, de nuevo.
la caida es en subida...
Yo te saqué un día de allí y me encadene, te obedeci hasta donde pude mi genio amor
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

te amo
ResponderEliminarojalá el tiempo nos encuentre otra ves juntos, vos y yo.